Seguros de responsabilidad civil

El seguros de responsabilidad civil de nuestra empresa debe protegernos frente a reclamaciones que suframos por un tercero, de tal forma que sea la compañía de seguros y no el patrimonio de la propia empresa quien haga frente a la indemnización por el daño que hayamos podido causar.

No obstante, hemos de ser conscientes de que son muchos los tipos de Responsabilidad Civil que afectan a una empresa.

Además de la responsabilidad que se considera propia de la actividad:

  • Explotación (durante el funcionamiento de nuestra empresa, en su día a día),
  • Patronal (por nuestra responsabilidad frente a los trabajadores)
  • Productos y Postrabajos

Existen estas otras pólizas de responsabilidad civil que cubren cuestiones específicas:

RESPONSABILIDAD CIVIL PARA DIRECTIVOS

La responsabilidad por la toma de decisiones de los altos cargos de la empresa, protegiendo el patrimonio personal del empresario y los responsables de cada Departamento.

RESPONSABILIDAD CIVIL PROFESIONAL

Cuando no se trata de vender productos si no ofrecer servicios, entramos en este tipo de responsabilidad civil derivada de actividades en las que suele hacer falta una formación o titulación determinadas

CIBERSEGURIDAD EMPRESAS

Nuestra responsabilidad por posibles ataques cibernéticos, exposición de datos de nuestros clientes y «hackeos» que podamos sufrir, especialmente con el nuevo Reglamento de Protección de Datos (mayo de 2018)..

RESPONSABILIDAD CIVIL MEDIOAMBIENTAL

Cuando la actividad que desempeñamos genera residuos que pueden perjudicar seriamente al medioambiente y, por ese motivo, debamos resarcir ese daño causado

La casuística es múltiple, y por eso es muy importante estar bien asesorado para no duplicar garantías entre nuestros diversos seguros pero, sobre todo, para impedir que haya lagunas de cobertura, siempre valorando el gasto máximo que se puede asumir en esta partida.

Nuestra labor consiste en ayudar a escoger entre las diversas compañías de seguros las pólizas que más te conviene y poder asesorarte en qué garantías resultan imprescindibles en tu actividad, sabemos cuales son los mejores seguros de responsabilidad civil.

En este sentido, hay varios puntos clave que tratar, cuando se trata del seguros de responsabilidad civil:

  • Definir muy bien la actividad
  • Establecer qué garantías deben suscribirse en función de lo anterior, los riesgos que corremos y cómo protegerlos.
  • Anualmente, contactaremos contigo para comunicar a la compañía cómo ha variado lo anterior: nuestra actividad, facturación, número de empleados…

Todo ello, junto con nuestra ayuda ante los siniestros agilizando las gestiones de la aseguradora, nos convierten en tu aliado perfecto para que te centres solo en tu actividad, y nos delegues esta labor a nosotros.

PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE SEGUROS DE RESPONSABILIDAD CIVIL

Dependerá del sector profesional en el que ejercitemos nuestra actividad. En la mayoría de casos es opcional aunque necesario y, en otros, sí es obligatorio (arquitectos, abogados, médicos…).

Desde luego, como indicamos, un buen seguros de responsabilidad civil permite proteger el patrimonio de nuestra empresa que, de otra forma, se ve expuesto ante posibles reclamaciones.

La función de esta cobertura es la de cubrir los daños que podamos ocasionar accidentalmente a terceros.

Unos ejemplos:

  • entra un cliente en la empresa y se resbala porque a alguien se le había caído un vaso de agua
  • cargando unas cajas en el almacén, el conductor del “toro” comete un error y aquellas caen sobre la furgoneta de un proveedor, y le causa daños a la misma.

Además, en función del sector de actividad, hay garantías específicas que se adaptan a esas necesidades.

Si tenemos empleados a nuestro cargo, hemos de suscribir esta garantía por si sucede cualquier tipo de fatalidad en horario laboral (fallecimiento o invalidez de cualquier empleado).

Si la empresa pudiera ser declarada culpable en un juzgado por no haber respetado, por ejemplo, la prevención de riesgos laborales, se establecería una indemnización que, de no tenerlo suscrito, debería abonar la propia empresa. Hablamos de sentencias que pueden superar los 300.000 €.

Sí que es necesario que por parte de la empresa se haya cometido algún tipo de negligencia.

La RC de Productos está Pensado para todos aquellos que comercializan o fabrican cualquier tipo de bien (alimentos, tornillos, vehículos, cilindros, farmacéuticos…). Se pretende cubrir los daños que los mismos puedan causar a los clientes o usuarios de los mismos o cualquier perjudicado distinto del tomador.

En cambio, la RC de Postrabajos asegura los daños ocasionados con motivo de un fallo que surja tras la instalación, reparación o trabajo de cualquier tipo llevado a cabo por el asegurado de la póliza. Ejemplos: instalación de un fontanero que a los meses provoca una inundación al vecino de abajo; montaje de una máquina en una empresa, a la que se le suelta una pieza y ocasiona daños en existencias de la misma.

Depende del tipo de actividad. Hay una fina línea entre lo que se considera Responsabilidad Civil Profesional y lo que ya queda cubierto por ciertas pólizas que llamamos de RC General.

En general, cualquier tipo de práctica laboral que lleve aparejado un título profesional para poder ejercerlo, requiere de una RC Profesional (abogados, médicos, ingenieros,…); así como cuando se cobran unos honorarios (informáticos, publicistas,…) en ciertos segmentos profesionales será absolutamente imprescindible.